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martes, 14 de marzo de 2017

Hermanos, ¿dormir juntos o separados?

Cuando me quedé embarazada de Paula decidimos que durante los dos primeros años dormirían separados hasta que Paula fuese más mayor, ya que el primer año los bebes se suelen despertar mucho por la noche y llorar y no queríamos que pudiese perjudicar al sueño y descanso del hermano mayor.

Pero ahora que Paula ha cumplidos los dos años y queremos cambiar la cuna por la cama, nos encontramos con el dilema de: ¿los ponemos a
dormir juntos o separados cada uno en su habitación?

El tema de cambiarla de la cuna a la cama ya me está costando, porque significa que se hace grande y en el fondo no quiero que mis dos peques crezcan. Pero por otro lado, tengo que dejarla crecer, que gane en autonomía y en confianza en si misma, que se sienta mayor y pueda hacer lo mismo que el hermano, que pueda acostarse y levantarse de la cama de mayores ella sola. Ese tema me da un poco de miedo, ya que hasta ahora la tenía controlada en la cuna y no se podía escapar y ahora tendrá más libertad para levantarse sola y venirse a mi cama, pero bueno, en caso de que esto ocurra, tendremos que armarnos de paciencia y explicarle bien y con calma que debe quedarse en su cama.

Y vuelvo con el tema en cuestión: ¿dormir juntos o separados? Y aquí es cuando me planteo los pros y los contras.


Pros:

-Estarán más tiempo juntos, cosa que les encanta y se sentirán más unidos como hermanos y como amigos.
-Los llevaremos juntos a dormir y leeremos el cuento juntos y todo el ritual de antes de acostarse, por lo que ganaremos nosotros en tiempo.
-Se acabaron las discusiones de ésta es mi habitación, ahora será de los dos y tendrán que aprender a compartir no solo juguetes sino también habitación.
-Paula no se sentirá tan sola y no tendrá tanto miedo por la noche, se sentirá protegida por el hermano y esperemos que duerma incluso mejor.
Contras:

-Cuando se despierte uno de los dos por la noche a beber agua o a ir al baño, puede despertar al otro. E incluso por la mañana, ya que no siempre se levantan a la misma hora. Este es principalmente el punto que me hecha para atrás.
-Paula tendrá que acostumbrarse a una nueva habitación y los dos a una nueva cama, aunque no creo que les lleve mucho tiempo.
-Nos supone un coste más elevado, ya que tenemos que comprar literas y de la otra manera la cuna de Paula se convierte en una cama infantil, pero en ikea hay cosas chulísimas y de buen precio.

Y llegados a este punto y tras darle muchas vueltas, mi marido y yo hemos llegado a la conclusión de que será más beneficioso para todos que duerman juntos mientras sean pequeños. Espero que no nos estemos equivocando, aunque si fuera el caso, siempre se puede volver cada uno a su habitación.

Ahora manos a la obra y a montar la habitación!

martes, 4 de octubre de 2016

Hermanos: tan diferentes y a la vez tan iguales. Alex versus Paula


Como es la vida que dos seres nacidos en la misma familia puedan ser tan diferentes en algunas cosas y a la vez tan similares en todo. Me explico, mis hijos si los ves de primeras pensarías que son completamente diferentes, tanto físicamente como de carácter, pero si te fijas bien y los conoces, te das cuenta que realmente no son tan diferentes, se parecen en muchas cosas. Supongo que el trato, el cariño, la educación que reciben es la misma y todos esos valores que les inculcamos en el día a día se perciben igual aunque cada uno los matiza según su carácter, por eso pueden parecer diferentes.

En el post de hoy os voy a hablar de lo diferentes y a la vez similares que son mis dos amores.

Al nacer ya fueron físicamente diferentes. Alex de bebé era de piel muy blanca y calvo, el poco pelo con el que nació se le cayó en dos días y ahora es mi rubiales. En cambio Paula fue mi morenaza desde el primer día. Nació con mucho pelo negro que se convirtió en melena en pocos meses. Eso sí, las facciones no dejan de ser las mismas, los dos tienen la cara redondita, mofletes y sin apenas nariz, éstos son sus rasgos más característicos. Los dos siempre han sido mis gordis, se han criado bien hermosos y rollizos. Lo dicho, parecen diferentes por el tono de pelo o piel, pero en el fondo se parecen mucho.

Respecto a gustos alimenticios también son diferentes. Mientras al niño le encanta la manzana y el melón, cosa que la nena no quiere ver ni en pintura, Paula se vuelve loca con las fresas, cosa que Alex no soporta por su textura. Eso sí, los dos comen frutas y las preferidas de ambos son el plátano y los zumos de naranja. Los dos son comilones y golosos, les encantan los helados, galletas y chocolate. Eso sí, mientras Alex se come lo que le pongan aunque no le guste, Paula no come nada que no le guste, todo lo escupe, quiero pensar que aún es pequeña y cambiará, porque sino lo llevo mal.

En mi casa somos muy besucones así que los dos aprendieron pronto a dar besitos. Mientras mi niño es el más cariñoso del mundo y demuestra su cariño repartiendo besos a todo el mundo, mi niña es más reservada y sólo es cariñosa con las personas más cercanas a su día a día, eso sí, con los más allegados le encanta poner su carita en tu boca para que no pares de darle besitos. Los dos son cariñosos, porque es lo que han vivido en casa, pero cada uno a su manera.

Cuando mi gordi era pequeño (bueno, y ahora también) se iba con todo el mundo, saludaba y sonreía a todo el mundo; pero mi pequeña gorda no podríamos definirla como mis simpatía, más bien al contrario, no se va con nadie que no seamos nosotros, tiene que tener muy buen día para que no gruña si alguien le dice "te vienes conmigo", pero cuando intimas un ratito con ella, ya te la has ganado. Jajaja!!! Son tremendos, cada uno a su manera, pero ¿qué haríamos si todos fuéramos iguales?, en la variedad de carácter está el gusto. A Paula le cuesta más sonreír, pero como dice su tieta los dos tienen una sonrisa que enamoran.

Alex desde siempre ha sido un niño tranquilo y pachorrón, es más, siempre ha huido de todos aquellos niños terremotos. Y porque la vida siempre nos enseña cosas, vino Paula, culo inquieto y puro nervio. Este contraste hace que se compensen y complementen y consigamos un equilibrio en casa, ni tanta tranquilidad ni tanto nervio. 


Mi niña es una cabezona, no se le olvida nada y si quiere algo, no para hasta conseguirlo, por mucho que le digas mil veces que eso no lo puede hacer. En cambio, el nene siempre ha sido bastante conformista, lo puedes despistar fácilmente y llevártelo a tu terreno sin problemas. Eso sí, cuando se le mete entre ceja y ceja conseguir algo, es persistente y trabajador hasta que lo consigue, un valor digno de mención para un niño. Esta es una muestra de a qué me refería: son diferentes pero a la vez iguales.

Espero que os haya gustado y que hayáis conocido un poquito más a mis dos babys.